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» Los protagonistas:
las responsabilidades de cada uno
Nuestros colegios son dinámicos
y están siempre en continua evolución
gracias a que los padres, los profesores y los
alumnos formamos un todo en el proceso educativo.
La Familia:
Pretendemos que los padres se impliquen en la
educación de sus hijos, puesto que es
en ellos en quienes recae la principal responsabilidad
educadora. La tarea educativa de los colegios
la consideramos como delegada y colaboradora,
pero nunca sustitutiva. La mayor responsabilidad
que tienen los padres, es precisamente esa:
la de dar una buena educación a sus hijos.
Ese será su principal legado.
Nuestro papel es el
de coeducadores. La calidad de la enseñanza,
la transmisión del proyecto curricular
están garantizados, pero para la formación
realmente importante, la formación de
personas plenas, es imprescindible el ejemplo
continuo de la familia. Ya que entendemos ésta
como el ámbito natural donde se forja
la personalidad humana, y donde afloran virtudes
como la solidaridad, la generosidad, el respeto,
el cariño... y es posible trasmitir un
sentido trascendente de la vida.
Los profesores:
Resumiendo mucho, podríamos decir que
el principal compromiso de todo el equipo de
profesionales de la enseñanza que trabaja
en nuestros colegios consiste en hacer realidad
el proyecto educativo, dirigir, enseñar
y orientar el aprendizaje de los alumnos y el
desarrollo de las diferentes facetas de su personalidad,
respetando siempre su singularidad; así
como en informar, atender y orientar a los padres
de los alumnos de un modo diligente.
Nuestros profesores
asumen plenamente el compromiso de formarse,
de reciclarse continuamente con el fin de dar
la mejor de las enseñanzas posibles,
de impartir una educación de calidad.
Su misión última es la de que
nuestros hijos aprendan y se formen en un entorno
cálido, de alegría y de entusiasmo.
Los alumnos:
Para los alumnos, el colegio es su lugar de
trabajo, donde asimilan conocimientos y forman
su personalidad; desarrollando al máximo
todo su potencial y talento. El espíritu
de trabajo constante y el entrenamiento de la
voluntad les ayudará a tener éxito
en la vida y a ser felices.Nuestro esfuerzo
se dirige principalmente a lograr que cultiven
virtudes humanas como la sinceridad, generosidad,
tolerancia, compañerismo, honradez, naturalidad,
confianza, rectitud, sencillez y alegría.
Y lo más importante: que aprendan a ser
felices y a encarar la vida con entusiasmo y
solidaridad.
Para finalizar, queremos
insistir en la idea de que una educación
de calidad sólo es viable cuando familia
y colegio comparten los mismos valores y principios
educativos , y cuando cada uno sabe cuál
es su papel y procura desempeñarlo con
eficacia y generosidad.
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